Camina

Luego de una formación que duró dos meses, este grupo de 23 mujeres trabajadoras del servicio doméstico se graduarán de este proceso el próximo viernes 22 de noviembre a las 6 de la tarde en el auditorio Santiago Páramo de la Universidad Javeriana. | Natalia Hoyos

Noviembre 29: un grupo de mujeres trabajadoras domésticas se gradúan como lideresas y narradoras

Un proceso de formación que incluyó sesiones sobre derechos laborales, escritura, expresión oral y resistencias frente a la discriminación de género y racial culmina con una ceremonia este viernes 29 de noviembre.

Por: Dejusticianoviembre 18, 2019

En la lucha por sus derechos laborales, como mujeres y migrantes, un grupo de trabajadoras del servicio doméstico en Medellín, Urabá, Bogotá y Cartagena conformaron en 2013 la Unión de Trabajadoras Afrocolombianas del Servicio Doméstico (Utrasd). Hoy suman más de 300 mujeres, y entre sus logros está haber impulsado la Ley 1788, que reconoció la prima de servicios como un derecho de las trabajadoras domésticas en Colombia.

Su trabajo se enfoca en el reconocimiento de sus derechos laborales y en la lucha contra la discriminación de género y étnico-racial en el sector del empleo doméstico. No obstante, dicen que para alcanzar sus objetivos necesitan habilidades comunicativas y de liderazgo que les permitan hacer incidencia entre sus audiencias.

Frente a esa necesidad, el centro de estudios Dejusticia, el Instituto Pensar de la Universidad Javeriana y Utrasd nos unimos para desarrollar un programa de fortalecimiento de habilidades narrativas y de liderazgo, que permitan a un grupo de trabajadoras del servicio doméstico de Bogotá comprender y exigir el cumplimiento de sus derechos como empleadas y como mujeres afrocolombianas.

En el proceso, que decidimos llamar Camina, las mujeres narraron sus historias de vida y reflexionaron sobre las formas en las que, muchas veces, la violencia en sus hogares o en sus lugares de trabajo, la negligencia de algunos de sus empleadores y el desconocimiento de sus derechos las han dejado sin estrategias para el cumplimiento de los mismos. Esto les permitió ubicarse como ciudadanas sujetas de derechos y como mujeres con el potencial para generar cambios en sus entornos.

Luego de una formación que duró dos meses, este grupo de 23 mujeres trabajadoras del servicio doméstico se graduarán en el auditorio Jaime Hoyos de la Universidad Javeriana este viernes 29 de noviembre. Nota del editor: Aunque inicialmente la ceremonia estaba programada para el 22 de noviembre, decidimos reprogramarla para el 29 de noviembre por las dificultades de movilidad que se presentan en Bogotá. 


Le puede interesar: “Sin nosotras no se mueve el mundo”


La ceremonia será una oportunidad para poner sobre la alfombra algunos asuntos sobre el empleo doméstico, por lo que está previsto un conversatorio acerca de la legislación del trabajo doméstico, migración y trabajo doméstico, liderazgo de Utrasd, el papel de las y los empleadores de las trabajadoras domésticas y el proceso de la escuela Camina.

En este escenario dialogarán Claribed Palacios, presidenta de Utrasd; Ángela María Robledo, exrepresentante a la Cámara; Camila Esguerra Muelle, investigadora del Instituto Pensar de la Universidad Javeriana; Andrea Londoño, de la iniciativa Hablemos de Empleadas Domésticas, y Mariana Escobar y David Murillo, de Dejusticia.

Durante el proceso de formación, las mujeres de Camina fueron fotografiadas por la artista Natalia Hoyos, quien capturó en retratos a blanco y negro el poder de estas mujeres. Las imágenes serán exhibidas durante la ceremonia.

Panorama del trabajo doméstico en Colombia

Según las cuentas del Ministerio de Trabajo (2013), en el país hay 753.333 trabajadores en el sector doméstico. De ellos, el 96 % son mujeres. Se trata del rol ocupacional con mayor  participación femenina en Colombia, pero también uno de los más precarios.

En diciembre de 2018, la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (un sistema en el que se consignan aportes de salud, pensión y riesgos laborales en Colombia), solo registró los pagos en salud de 102.123 trabajadoras del servicio doméstico, mientras en pensión fueron 94.079 y en riesgos, 99.978.

Lo anterior implica que, por lo menos, unas 600.000 están desprotegidas, que el país no ha avanzado en la materia y está muy lejos de cumplir con lo estipulado en el Convenio número 189 de la OIT, ratificado por nuestro Gobierno en 2012, y en el que nos comprometemos a garantizar un trabajo decente para este sector.

Adicional, en nuestro país, el 61% de las trabajadoras domésticas gana menos de un salario mínimo, el 77 % recibe alimentos como pago en especie y al 99% no les pagan horas extras. Pese a que la obliga la ley, la prima de navidad solo ha aumentado un 3,5 % desde que se puso en marcha la Ley 1788 (2016).

¿Y quiénes son ellas? Principalmente mujeres migrantes, desplazadas de conflictos sociales o armados, que llegan de regiones apartadas a ciudades grandes e intermedias en busca de oportunidades. Muchas de ellas son mujeres afros e indígenas, como lo muestra el trabajo de Camila Esguerra Muelle.

Según encontró la antropóloga en su investigación sobre migración, destierro, desplazamiento y cuidado en Colombia (2016-hasta el presente), hay una correspondencia entre haber sido desterrada, desplazada o haber migrado, y dedicarse a empleo doméstico, por lo menos como puerta de entrada al mercado laboral urbano. Lo anterior afecta de manera desproporcionada a las mujeres afro e indígenas.

Powered by swapps