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Acudimos a expertos y expertas para responder a las preguntas más frecuentes sobre coronavirus, cuarentena, pandemia y personas LGBT. | Shutterstock

Covid-19 y personas LGBT: preguntas frecuentes sobre bienestar emocional

Son muchas las preguntas que las personas LGBT se están haciendo en estos días de pandemia y aislamiento social. Junto con Sentiido y Colombia Diversa, reunimos las más frecuentes y las respondimos una a una. Primera entrega: bienestar emocional.

Por: June 8, 2020

En enero, cuando los medios de comunicación empezaron a hablar del coronavirus o de “una gripa en China” el tema parecía lejano, un virus inofensivo que se quedaría al otro lado del mundo. Todo cambió cuando aumentaron poco a poco las víctimas del Covid-19 en América Latina, especialmente el 6 de marzo, cuando se reportó el primer caso en Colombia.

Se decretó entonces una cuarentena obligatoria en el país a partir del 20 de marzo, la suspensión de clases presenciales en colegios y universidades, el cierre de establecimientos comerciales y el teletrabajo, entre otras medidas. 

Desde ese momento empezó para muchas personas una convivencia estrecha con familiares con los que hasta entonces ocasionalmente compartía. En muchos casos, los planes de salir del clóset quedaron en el aire y vinieron las discusiones familiares que, en ciertos casos, han escalado a violencia física o psicológica. También aumentó la pérdida de privacidad, afectando especialmente a quienes no son abiertamente LGBT, así como la dificultad de las personas trans para acceder a tratamientos hormonales y, en general, al sistema de salud.

Así, lo que en un principio se vio como una pesadilla que pronto pasaría, se convirtió en parte de la cotidianidad. Todo esto ha llevado a situaciones que necesitan apoyo y asesoría sicológica, legal y médica. Por esto, Junto con Sentiido y Colombia Diversa, reunimos las más frecuentes y las respondimos una a una.

Para esta primera entrega sobre apoyo psicológico y bienestar emocional en tiempos de pandemia y aislamiento social hablamos con Carolina Herrera, psicóloga clínica de Liberarte, una organización de psicología para personas LGBTI o sexualmente diversas.

A pesar de hablar con amigos por redes y otras plataformas y de estar pasando la cuarentena con parte de mi familia, tengo una sensación permanente de soledad, ¿esto es normal?

Es natural que el momento que estamos viviendo desencadene cambios sicológicos, en el estado de ánimo y hasta físicos. A raíz de la pandemia y de la cuarentena, muchas personas han tenido dificultades para dormir, han cambiado sus rutinas de alimentación y han perdido prácticas de autocuidado. 

También están las personas que se sienten alejadas de amigos/as, compañeros/as de colegio o universidad, colegas de trabajo y de algunos familiares y quienes, por el contrario, perciben excesivamente cerca a las personas con las que comparten la cuarentena. 

“Todo esto es el resultado de la situación de confinamiento en la que estamos y de no saber qué va a pasar”.

Hay muchas personas LGBT que antes de la pandemia habían perdido algunos de sus vínculos por su orientación sexual, identidad de género o por otras razones, y lo que hizo esta situación fue aumentar esa sensación. Esto no quiere decir que no se deba hacer nada, especialmente si la persona percibe cambios en su estado de ánimo o si hay una sensación de soledad recurrente. Estas son señales de alarma que hacen necesario conectarse con otros/as, así sea emocionalmente. 

¿Vale la pena buscar redes o grupos de apoyo virtuales para no sentir que estoy sola?  

El primer paso es que la persona establezca qué busca en estos grupos o cuál es su necesidad en este momento. Puede ser simplemente conversar un rato con personas afines en cuanto a intereses, aficiones o vivencias. En estos casos, lo ideal es buscar en redes sociales grupos con estas características. 

Hay otras personas que buscan un contacto más profundo, un apoyo emocional para hablar de sus sentimientos y establecer incluso una amistad. En redes sociales también hay grupos más cerrados con estas características. Ahora, si en la búsqueda que la persona hace, no encuentra el grupo que quiere, tiene la opción de crearlo y de compartirlo para que más gente se sume. 

Estaba lista para salir del clóset pero siento que esta coyuntura no es la más apropiada para hacerlo. ¿Debo esperar?

Una vez todo esto empezó, muchas personas lo consideraron como un mal sueño que pronto pasaría para seguir con la vida que se tenía. Pero poco a poco han entendido que más que una pesadilla, se trata de un virus que está transformando las dinámicas sociales y despertando incertidumbre e impotencia a la vez.

De ahí que ya no funcione tanto la idea de “voy a pausar mi vida esperando que todo esto pase”, incluida, en este caso, la salida del clóset, porque no tenemos claro qué va a pasar. Efectivamente hay planes que seguramente tendrán que posponerse, pero también hay que buscar la manera de adaptarse a esa nueva vida, con las condiciones actuales.  

En la mayoría de recomendaciones para salir del clóset está que no es aconsejable dar este paso en fechas especiales como Navidad o año nuevo. Está la idea de evitar coyunturas como esta que vivimos. Pero la pandemia actual tomará tiempo, entonces es importante cambiar la perspectiva para evaluar, en cada caso particular y con los cambios que esta situación está trayendo, si es o no aconsejable salir del clóset. 

“Hay que hacer una evaluación cuidadosa teniendo en cuenta la situación actual para tomar la decisión de si salir o no del clóset”.

Es preguntarse, con el panorama de la pandemia y el aislamiento, cuáles podrían ser los nuevos riesgos. Entre estos están, por ejemplo, no tener la misma posibilidad de salir y de verse con amigos y de buscar aliados presencialmente para mediar en la situación en caso de que al salir del clóset la situación se ponga tensa. 

Es evaluar qué tanto estrés hay, si va a tener algún beneficio o un buen pronóstico o si hay razones para pensar que vale la pena esperar un poco, pero contemplando que el aislamiento puede tomarse mucho más tiempo. Esto es distinto a decir: “voy a esperar a que a mi mamá se le pase la gripa y le digo”, sino que la situación actual es más compleja e impacta la vida no solamente de quien está pensando en salir del clóset sino de su familia.

Yo estoy en el clóset y por el confinamiento mis papás y hermanos están más pendientes de mis conversaciones, lo que me incomoda. ¿Qué puedo hacer? 

Muy seguramente al principio de la cuarentena, todas las personas empezaron a estar de manera abrupta en la casa en sus respectivas actividades, pero después de la primera semana esto se convirtió en un problema para muchos, especialmente para quienes no han compartido con su familia algunos aspectos de su identidad o de su vida. 

Además, en la situación actual, a veces los vínculos son demasiado estrechos, y pueden impedir esos espacios de privacidad que la mayoría de seres humanos necesitamos. En algunos casos esto se complica porque están pasando las 24 horas juntos en espacios reducidos. 

Aun así hay que buscar la manera de abrir estos espacios si la persona siente que los necesita y no quiere hablar de su orientación sexual o identidad de género con su familia o que le escuchen sus conversaciones con amigos o su pareja. La persona puede hablar con su familia para negociar algunos momentos de privacidad. Es importante poner sobre la mesa con quienes se está conviviendo que estar en confinamiento no significa que todas las personas tengan que estar al mismo tiempo en un lugar de la casa haciendo una actividad. 

Soy una persona abiertamente LGBT pero este es un tema difícil en mi casa y ahora, con la cuarentena, se ha complicado más. ¿Qué puedo hacer?

En ningún escenario, ni siquiera en la cuarentena actual, se pueden justificar o dejar pasar situaciones de violencia psicológica, física o de cualquier tipo. La situación se debe parar. Para esto, la persona puede buscar ayuda, incluso legal, en caso de ser necesario. Pareciera que algunas personas piensan que en este momento los temas de discriminación LGBT no son importantes porque hay otros más relevantes “por la pandemia”, pero no es así.

La persona necesita identificar alternativas para frenar esa situación. Pueden ser estrategias de conversación para expresar de frente que esos comentarios que en la cuarentena han aumentado le duelen y la hacen sentir mal. Esta es una oportunidad para hablar sobre temas que antes por el mismo acelere y las rutinas de cada quien eran difíciles de abordar. En contextos donde esto no es posible, se debe buscar ayuda externa, legal, familiar o social. 

Me estoy sintiendo muy mal porque no puedo verme ni compartir con mi pareja. ¿Qué hago?

Para muchas personas LGBT la pareja es su vínculo más cercano o, incluso, el único que les brinda realmente un apoyo y una aceptación genuina. Es natural que si la persona no está viéndose con su pareja, la extrañe, lo importante es tomar alternativas que ayuden mientras pueden volver a verse.   

“Hay emociones que tenemos que aprender a navegar para que no causen un conflicto fuerte en la relación de pareja”.

En este momento no es posible un contacto presencial, pero muchas parejas están usando videollamadas que permiten dar y recibir muestras de afecto más allá de las palabras. También acuden a citas virtuales o se encuentran para tomar o comer algo. Es decir, no solamente para conversar un momento sino para pasar tiempo juntas en actividades de descanso.

Soy una mujer trans y el confinamiento ha sido doloroso porque mi familia se burla de mi ropa y de la manera como me arreglo. ¿Qué les puedo decir?

La violencia psicológica o la burla y los comentarios displicentes o irónicos sobre la expresión o la identidad de género deben detenerse. Una opción es hablar con la familia, expresarles que esos comentarios duelen y afectan. Si el conflicto principal es con alguno de los papás o con los dos, hay que buscar la mediación y el apoyo de otros aliados para evidenciar estas violencias que a algunas personas pueden parecerles sutiles pero que impactan profundamente. 

La idea es, a través de esa mediación, crear conversaciones profundas donde los padres entiendan que deben abstenerse de hacer ese tipo de comentarios porque la otra persona merece respeto. Si esto no funciona, hay que buscar ayuda externa, legal, de otros familiares o aliados que puedan intervenir. Esas situaciones no se deben dejar pasar.

Yo no estaba acostumbrada a pasar tanto tiempo con mi pareja y siento que esta situación puede desgastar nuestra relación, ¿qué podemos hacer?

Es un hecho que muchas parejas se han visto forzadas a vivir una cercanía que antes no tenían. Algo que funciona es poner el tema sobre la mesa, hablarlo, y que cada quien exprese sus necesidades. Me refiero, por ejemplo, a acordar pasar tiempo en cuartos separados para crear una distancia en ciertos momentos.

Cuando esto no es posible, usar audífonos para estar consigo mismo y no ser interrumpido. También pueden planear qué actividades hacer en conjunto y cuáles de forma individual. Esto ayuda a que no haya un compromiso de que como estamos en pareja en la casa, tenemos que hacer todo juntos: cocinar, comer y hacer ejercicio, sino que pueden permitirse momentos donde cada quien tiene su espacio y no solo en el trabajo sino del tiempo de descanso, del tiempo libre de cada quien. Entonces, si alguna quiere leer que haya un respeto por ese tiempo. 

Estas son estrategias para graduar la cercanía y la distancia de manera que no haya ese sobre esfuerzo de estar todo el tiempo conectados con la pareja porque muy seguramente ese no era el vínculo que tenían antes de la cuarentena.   

¿Cómo puedo apoyar a otras personas LGBT que no están pasando por un buen momento?

La situación que estamos viviendo ha evidenciado que hay muchas personas que quieren poner sus recursos personales al servicio de otras, no solo como una manera de ayudar sino de sentirse útiles, de proteger su salud mental y de estar conectados como seres humanos y como sociedad. 

El asunto es que muchas veces cuando queremos ayudar no contemplamos a las personas que tenemos al lado, pero podemos empezar por los familiares con los que se está viviendo o con algún vecino que tienen preocupaciones económicas, emocionales, de salud o familiares. Puede ser muy útil donar recursos, ofrecerles apoyo emocional o práctico como ayudarles en sus tareas cotidianas.

Lo primero es identificar las herramientas o fortalezas que la persona que quiere ayudar tiene en este momento, como tiempo, recursos económicos o poder salir a la calle más fácilmente que ciertas poblaciones. Hay personas que han creado un grupo de WhatsApp de su edificio o de su conjunto o con otras personas LGBT para mantenerse informadas y conectadas. Puede parecer una acción pequeña pero es poderosa porque crea conexión. Unir esfuerzos es un recurso que la mayoría de personas LGBT ya tiene porque lo ha venido haciendo desde hace mucho tiempo, en luchas que han vivido y que en este momento es posible usar. 

La ausencia de abrazos y de contacto físico me afecta mucho, ¿cómo puedo remplazarlos?

Este es uno de los costos más altos de esta situación porque lastimosamente no hay una manera de remplazar este contacto totalmente. Pero sí ayuda tener conexiones emocionales profundas así no sea posible un contacto físico. También es bueno saber que hay muchas formas de abrazar a otra persona. En este momento no será con el cuerpo pero sí en la manera como interactuamos. Podemos expresar lo que sentimos con palabras de manera más frecuente.

Líneas de atención gratuitas en salud mental

192, opción 4

Fundación Sergio Urrego: 3117668666

Colegio colombiano de psicología: 3022907493

Línea diversa (Bogotá): 3108644214

Línea Comisaría de Familia (Bogotá): 3808400 

 

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