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Países como Brasil y España han implementado medidas de ingreso mínimo con énfasis en las mujeres que trabajan en el sector informal. | Nathalia Aguilar, EFE

Covid y género: un recorrido por las políticas que protegen a las mujeres y personas LGBT

En este documento de la serie Del Miedo a la Acción recopilamos políticas públicas de diferentes países que contrarrestan los efectos negativos del confinamiento en las mujeres y personas LGBT.

Por: Dejusticiaseptiembre 3, 2020

Las noticias diarias revelan los efectos devastadores que ha tenido la pandemia en las mujeres y las personas LGBT, especialmente por el aumento de la violencia y la incertidumbre económica. Como respuesta, gobiernos de todo el mundo están implementando políticas particulares para contrarrestar estas situaciones.

En la décima entrega de la serie de documentos Del Miedo a la Acción recopilamos algunas políticas públicas que se han implementado en diferentes países para enfrentar cuatro problemáticas sobre género y pandemia: la precarización de los trabajos feminizados, la sobrecarga del trabajo de cuidado, la violencia de género y las afectaciones a las personas LGBT. 

 

Ingreso mínimo para mujeres en la informalidad

Sin duda las personas que trabajan en la informalidad han sido las más afectadas económicamente por el confinamiento. En este escenario, un gran número de mujeres que realizan trabajos precarizados, como el trabajo doméstico, se encuentran en una situación especialmente difícil. En Colombia, la Escuela Nacional Sindical encontró que gran parte de las trabajadoras domésticas dejó de recibir el pago de sus empleadores cuando inició el confinamiento. Esto se agrava por el hecho de que la mitad de ellas son madres cabeza de familia. 

Ante esto, destacamos algunas políticas de mínimo vital y transferencias monetarias con enfoque en mujeres:

-España. Ingreso mínimo para los hogares más pobres con requisitos más flexibles para las mujeres víctimas de violencia de género o de explotación sexual. 

-Brasil. Transferencia monetaria a las familias de bajos ingresos; su valor se duplica en casos de madres cabeza de familia.

-Togo. Transferencia para trabajadores informales o que hayan perdido sus ingresos por la crisis. Las transferencias son mayores para las mujeres y se les ha entregado mayoritariamente a ellas.

-Burkina Faso. Fondo de solidaridad para las personas que trabajan en el sector informal, priorizando a las mujeres.

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Jornadas flexibles para cuidadoras

El confinamiento ha llevado a que muchas mujeres vivan jornadas interminables en las que se cruzan el cuidado de los hijos, las labores del hogar y, en ocasiones, el teletrabajo. Esta carga de cuidado no remunerado ha estado históricamente sobre los hombros de las mujeres, quienes en Colombia —según cifras del DANE— dedican más de 7 horas diarias a estas labores, a diferencia de las menos de 3 horas que dedican los hombres. 

Para proteger la salud mental de las mujeres, varios países han optado por la creación de políticas que flexibilizan, disminuyen o suprimen la jornada laboral:

Bélgica. Quienes acrediten deberes de cuidado respecto de su pareja o familiares tienen derecho a adaptar o reducir su jornada laboral según sus necesidades.

Nueva Zelanda. Licencia remunerada para quienes no puedan trabajar, ya sea por salud o porque tienen a alguien a su cuidado.

Italia. Quienes tienen hijos pueden acceder a permisos laborales o acceder a un subsidio para contratar a una persona cuidadora.

Violencia doméstica: la “reinvención” de la denuncia

El hecho de que las oficinas, los colegios y las universidades estén cerrados hace que los miembros del hogar deban compartir el mismo espacio durante toda la jornada, sin ninguna vía de escape. Esto afecta a quienes viven con sus agresores, especialmente a mujeres y personas LGBT, y aumenta la posibilidad de que se presenten episodios de violencia. En Colombia, según cifras del INS, hasta junio de 2020 se habían reportado 48.345 casos de violencia intrafamiliar y de género, aproximadamente 10.000 casos más de lo esperado.

Aquí destacamos medidas como la creación o fortalecimiento de canales de denuncia, de refugios para víctimas y de grupos de apoyo a potenciales agresores:

-España, Argentina, Nueva Zelanda. Han habilitado canales digitales como Whatsapp, aplicaciones o páginas web para que las víctimas de violencia doméstica puedan denunciar sin que su agresor se dé cuenta.

-Colombia, Alemania, Francia. Han habilitado medios de denuncia en farmacias o supermercados para que las víctimas puedan aprovechar los pocos momentos en los que no están con sus agresores.

-España, Francia, Bélgica y Finlandia. Han destinado recursos para alquilar edificios enteros o cuartos de hotel que sirvan como refugios temporales a víctimas de violencia doméstica.

-Francia y Alemania. Intentan que sea el agresor quien abandone la vivienda, no la mujer.

-Nueva Zelanda. Se han creado líneas de ayuda para hombres a las que pueden acudir en momentos de exaltación y recibir apoyo en el manejo de sus emociones.

-Alemania. Se han creado programas que ofrecen sesiones individuales o grupales con los agresores o potenciales agresores de manera gratuita.

-Francia y Finlandia. Han desplegado recursos para fortalecer a las organizaciones sociales que se dedican a acompañar a mujeres víctimas de violencia y que necesitan ayuda institucional para responder al aumento de casos.

Personas LGBT: políticas contra la discriminación

Desde antes de la crisis sanitaria, las personas LGBT, especialmente las personas trans, ya vivían condiciones económicas y sociales especialmente difíciles. La cuarentena ha llevado a recrudecer la violencia policial, a acentuar la incertidumbre económica y a afectar la salud mental de las personas LGBT. Por ejemplo, entre marzo y julio asesinaron a más de veinte personas trans en Colombia según la Red Comunitaria Trans.

-España. Establecieron un procedimiento especial para que las mujeres trans accedan al ingreso mínimo vital de forma más fácil y crearon una guía de recursos LGBT ante la emergencia. También crearon una aplicación para facilitar las denuncias de víctimas de violencia LGBT.

-Argentina. Se intensificó la asistencia alimentaria a personas trans y se fomentó su inclusión en programas sociales para garantizarles un ingreso económico mensual. También  crearon un Comité de Seguimiento de la situación de las mujeres y personas LGBT durante el periodo de aislamiento.

-España y Francia. Habilitaron líneas de escucha, grupos de apoyo y orientación jurídica a personas LGBT de forma remota.

-Francia. Destinaron 300.000 euros para un hogar de paso para jóvenes LGBT que sufren discriminación y violencia en sus hogares.

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Este mapeo tiene un enfoque descriptivo y no pretende realizar una evaluación de las políticas que presenta. Esperamos que las ideas que presentamos en estas páginas puedan ser una guía para la construcción e implementación de políticas enfocadas en la evidencia, situadas en las necesidades de cada contexto y, sobre todo, tendientes a beneficiar a estos dos grupos de personas.


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