Rechazamos toda forma de violencia pero reconocemos que cada forma de violencia requiere un modo de intervención de seguridad diferenciada, proporcionada y basado en evidencia. Diferenciar los hechos en relación al tiempo, modo, lugar y actores que participan es fundamental para determinar la ruta institucional correspondiente. | Mauricio Dueñas, EFE

Dejusticia se pronuncia sobre el 21N y el Paro Nacional

La situación social y política en Colombia desde el 21 de noviembre es compleja y para abordarla en Dejusticia consideramos que se deben diferenciar cinco situaciones que están relacionadas pero que son distintas y ameritan rutas de atención institucional diferentes.

Por: Dejusticianoviembre 25, 2019

 

La situación social y política en Colombia desde el 21 de noviembre es compleja y para abordarla en Dejusticia consideramos que se deben diferenciar cinco situaciones que están relacionadas pero que son distintas y ameritan rutas de atención institucional diferentes:

 

1. La democracia en la calle: el 21 de noviembre inició una movilización social legítima protegida por el artículo 37 de la Constitución. Fue y continúa siendo una protesta histórica y en su gran mayoría pacífica. 

2. La violencia ejercida dentro del marco de las protestas: dentro del marco de las protestas, se han cometido actos contra la vida e integridad física de policías, así como daños a la infraestructura pública y en menor medida a la propiedad privada. Condenamos estos actos de violencia y lamentamos  la muerte de tres policías en el ataque a la estación de Santander de Quilichao.

3. La violencia delincuencial oportunista: se han desarrollado simultáneamente y en particular el 22 de noviembre en la noche actos de saqueo en el sector de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy en Bogotá.  Igualmente rechazamos estos actos. 

4. Los excesos del uso de la fuerza por parte de la policía: la policía ha cometido violaciones de derechos humanos contra manifestantes desde el inicio de las protestas, evidenciando un comportamiento abiertamente inconstitucional. Lamentamos la muerte del joven de 18 años, Dilan Cruz, producto del ataque de un agente del ESMAD en Bogotá.* Observamos con enorme preocupación el ataque contra jóvenes y mujeres en el marco de las protestas.

5. La ola de pánico basada en desinformación, manipulación y  xenofobia: en la noche del 22 de noviembre, en los momentos que rodearon el inicio del toque de queda, se replicaron videos, audios y rumores de fuente no verificada que causaron alarma pero que no tuvieron desenlaces concretos en emergencias. Con esto se aumentó la sensación de inseguridad e indirectamente se contribuyó a crear nuevas situaciones de riesgo. Igualmente, hubo rumores infundados que responsabilizaban a pandillas de nacionalidad distinta a la colombiana, estigmatizando estas nacionalidades.

En este contexto desde Dejusticia: 

1. Invitamos a mantener el enfoque en los reclamos sociales de las protestas y creemos que deben crearse mecanismos de diálogo y concertación ciudadana para escuchar y atender la voz ciudadana. 

2. Rechazamos toda forma de violencia pero reconocemos que cada forma de violencia requiere un modo de intervención de seguridad diferenciada, proporcionada y basado en evidencia. Diferenciar los hechos en relación al tiempo, modo, lugar y actores que participan es fundamental para determinar la ruta institucional correspondiente. 

3. Hacemos un llamado contra la xenofobia y contra la manipulación de información. 

4. Recordamos que las autoridades deben garantizar la vida, honra y bienes de la ciudadanía y al tiempo rechazamos enfáticamente los excesos del uso de la fuerza. 

*Nota actualizada el 26 de noviembre de 2019 con la noticia del fallecimiento del joven Dilan Cruz en Bogotá.

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