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It is unacceptable to undermine the legitimacy of the Special Jurisdiction for Peace, generating unjustified doubts about an alleged ideological bias of the Election Committee and the ongoing selection process.

It is unacceptable to undermine the legitimacy of the Special Jurisdiction for Peace, generating unjustified doubts about an alleged ideological bias of the Election Committee and the ongoing selection process.

Although I disagree with his language and certain points of his analysis, I share one of the essential messages of the last op-ed by Jose Manuel Acevedo. Thus, I would like to repeat it, but with nuances.

His message is that the success of the peace deal with the FARC depends to a great extent on the success of the Special Jurisdiction for Peace (JEP). For this, it is important that the JEP is seen as trustworthy not only by Colombian society, but also by those who could be tried under this jurisdiction, like guerrillas, state agents, or third parties involved in heinous crimes. Their trust will depend not only on the moral or professional ideals of each individual judge, but also on the overall composition of the JEP, which can neither be nor seem dominated by ideological bias or tendencies favorable to any of the actors in the armed conflict. That is why it is important that qualified jurists, but with different philosophical visions, participate in the JEP.

 

Hasta aquí comparto el mensaje y el argumento de Acevedo. Incluso comparto su invitación a que buenos juristas de derecha, que los hay y muchos, se inscriban en el proceso de selección de la JEP, que está en curso. Discrepo, sin embargo, de su visión de que si esos juristas de derecha no son seleccionados eso confirmaría que la JEP se la tomó una izquierda activa y resentida, que tendería a ser muy dura con los terceros y los agentes estatales, y muy benigna con la guerrilla.

Esta visión de Acevedo supone que el actual proceso de selección está sesgado a favor de esa izquierda resentida (con lo cual parece suponer, dicho sea de paso, que los juristas de izquierda son resentidos y sesgados). Aunque no lo dice Acevedo, parece adherirse a la tesis defendida por Plinio Apuleyo y otros uribistas de que el Comité de Escogencia (CE) de los magistrados de la JEP estaría sesgado a favor de la guerrilla y contra la Fuerza Pública. Pero eso simplemente es falso. Como lo mostré en una columna anterior (“Desprestigiar la JEP”) y en una explicación más amplia en un video disponible en la página web de Dejusticia, este CE no sólo no tiene esos sesgos, sino que está conformado por personas íntegras y muy destacadas profesionalmente, que fueron nominadas por instituciones respetables, como la ONU o la Corte Europea de Derechos Humanos. Difícil lograr un mejor CE, que además ha puesto en marcha un proceso de selección riguroso de los integrantes de la JEP.

Ojalá buenos juristas de todas las tendencias filosóficas se inscriban a la JEP, para lo cual hay plazo hasta el próximo martes. Y ojalá tengamos una JEP filosóficamente diversa, con paridad de género y con adecuada representación regional y étnica. Y por ello es inaceptable minar la legitimidad de la JEP generando sospechas injustificadas sobre un supuesto sesgo ideológico del CE y sobre el proceso de selección en curso, que hasta ahora tiene una seriedad y trasparencia que nunca se había visto en Colombia para la escogencia de los magistrados de altas cortes, en muchas ocasiones manchada por la opacidad y el intercambio de favores.

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