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Nadie responde por el racismo laboral en Colombia


mayo 17, 2017

La Corte Constitucional está a punto de darle final a la lucha jurídica que emprendió Jonh Jak Becerra hace seis años, luego de ser víctima de discriminación racial en su trabajo. Dejusticia y Cimarrón intervinieron frente a la Alta Corte, pidiendo la protección de los derechos a la igualdad, a la no discriminación, al trabajo digno y al debido proceso.

 

Jonh Jak Becerra Palacios lleva seis años luchando para que la justicia reconozca que fue discriminado, por ser afrodescendiente, en una empresa bogotana en la que trabajaba como asistente de bodega. En octubre del 2011 denunció por primera vez el maltrato de sus compañeros, pero la compañía no sólo ignoró su llamado de frenar la situación sino que decidió despedirlo sin justificación.

A partir de ese momento comenzó un periplo por la Fiscalía, la Procuraduría, el Ministerio de Trabajo y varios juzgados, pero nadie le ayudó a resolver su caso. Finalmente Becerra, con apoyo de Dejusticia, presentó una acción de tutela (que hoy está en revisión en la Corte Constitucional) solicitando la protección de varios derechos fundamentales vulnerados no sólo por su empleador, sino también por el Ministerio del Trabajo que se tardó más de tres años en responderle. El Ministerio archivó el caso argumentando que no tenía la competencia “para resolver la situación” y recomendó dirigirse a “un juez ordinario laboral”.

En la acción de tutela Becerra se refiere a los actos discriminatorios en su contra, y resalta la ineficacia de los procedimientos administrativos y penales que existen en el país para tratar los casos de discriminación laboral. Dejusticia y el Movimiento nacional Cimarrón intervinieron en este caso frente a la Corte Constitucional, argumentando que existieron graves falencias en los procedimientos legales (dentro de la empresa y en las entidades gubernamentales a las que él recurrió), que deberían garantizar los derechos a la igualdad y no discriminación en el ámbito laboral. Estas fallas afectan de manera particular a los empleados de las poblaciones minoritarias, entre ellas la comunidad afrocolombiana.

El caso de discriminación laboral de Jonh Jak Becerra from Dejusticia on Vimeo.

Nuestra intervención tiene tres capítulos. Por un lado, evidenciamos la discriminación laboral que sufren los afrocolombianos y la desigualdad que enfrentan en el ámbito laboral. Sus dificultades para acceder a un empleo formal, los tipos de ocupación que desempeñan y las posibilidades limitadas para conservar un trabajo formal, son muestra de ello.

Según el informe “Raza y derechos humanos”, del Observatorio de Discriminación Racial, los afrocolombianos tienen una sobre representación en el nivel de ocupación bajo, que corresponde a trabajadores de servicios no calificados: un 53,5% de afros ocupan estas posiciones, frente a un 40% de trabajadores mestizos. Y en el nivel manual alto se encuentra un 23% de afrodescendientes y un 31% de mestizos.

En segundo lugar, resaltamos que en ninguna de las vías legales a las que acudió Becerra, obtuvo un pronunciamiento de fondo frente a sus quejas, lo que empeoró su situación de discriminación racial. Y tercero, presentamos unas consideraciones sobre la importancia del caso y la urgencia de las medidas de reparación simbólica, morales y estructurales que Jonh Jak Becerra está solicitando.

Para Dejusticia, la deficiente protección que existe en el país frente a la discriminación laboral es también responsabilidad de las empresas privadas. Además, es necesario reforzar los instrumentos legales que existen para que exista mayor eficacia en las funciones de prevención, vigilancia y control que tienen las entidades gubernamentales en los casos de discriminación laboral.

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