¿Qué hacer con la reelección presidencial inmediata?

Por: Juan Fernando Jaramillojunio 9, 2011

En la conmemoración de los 20 años de la Constitución de 1991 el expresidente César Gaviria aseguró que lo peor que le había pasado a la Constitución había sido la reforma que permitió la reelección presidencial.


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En la conmemoración de los 20 años de la Constitución de 1991 el expresidente César Gaviria aseguró que lo peor que le había pasado a la Constitución había sido la reforma que permitió la reelección presidencial.

Con esa idea estamos de acuerdo muchos colombianos. La reelección se estableció para favorecer al expresidente Uribe y eso es inaceptable desde la perspectiva democrática, pues con ello se cambiaron las reglas de juego en beneficio del gobernante de turno. Además, con el tiempo nos hemos enterado de todas las irregularidades que rodearon la aprobación de la reforma constitucional.

Igualmente, para el expresidente Uribe no fueron suficientes 8 años de gobierno y buscó que se autorizara una segunda reelección inmediata, propósito que en buena hora frustró la Corte Constitucional. Y, finalmente, los colombianos nos hemos enterado en forma paulatina del ambiente de corrupción que caracterizó al anterior gobierno y que fue favorecido por los intentos reeleccionistas.

La pregunta que queda pendiente es qué se debe hacer ahora con la norma constitucional que autoriza la reelección presidencial inmediata. Creo que se puede afirmar que esa reforma tuvo un origen espurio. Pero, entonces, ¿qué hacemos con ella?

Algunos han afirmado que debe eliminarse la norma que autoriza la reelección presidencial inmediata, fundamentalmente porque ella facilita el surgimiento de regímenes autoritarios.

Yo creo que la norma debe mantenerse, es decir que la Constitución debe permitir la reelección presidencial inmediata por una sola vez. Eso permite contrarrestar uno de los grandes problemas de los regímenes políticos latinoamericanos, cual es el de los términos presidenciales cortos que no permiten cumplir con los programas y planes de gobierno. De esta manera, si un presidente está haciendo un buen gobierno puede ser confirmado en el cargo por los ciudadanos, pero si estos no aprueban su gestión pueden sancionarlo negándole la reelección.

Las objeciones expuestas por los que favorecen la eliminación de la reelección presidencial inmediata son serias. Sin embargo, considero que Colombia ha demostrado que cuenta con ciudadanos e instituciones en capacidad de oponerse a los ánimos autoritarios. Además, esos reparos pueden ser atendidos a través de la reforma de otras normas de la Constitución, para impedir que el presidente reelecto logre el control de los otros poderes o de los organismos de control.

Por eso, repito, estoy a favor de preservar la norma constitucional que permite la reelección presidencial inmediata.

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