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Empresas y derechos humanos

Esta reunión fue, en cierto modo, excepcional, pues se encontraban representantes de los actores económicos, de los Estados y de las diversas comisiones de la sociedad civil. | Alberto Valdes, EFE

Una hoja de ruta para que las empresas respeten los derechos humanos

Participamos en una consulta del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, con el fin de pensar los objetivos y mecanismos para que, en 2030, las empresas se hayan comprometido plenamente con los derechos humanos.

Por: DejusticiaMay 4, 2022

La semana pasada, Dejusticia participó en una mesa regional organizada por el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre empresas y Derechos Humanos, en el marco de la implementación de su Hoja de Ruta para que los Estados de América Latina y el Caribe, así como las empresas que operan en sus territorios, cumplan con los Principios Rectores Sobre las Empresas y los Derechos Humanos

Esta Hoja de Ruta, acordada en 2021, se creó con la intención de que la sociedad civil posea herramientas para exigir sus derechos, a la vez de que promueve nuevos organismos y mecanismos para que las empresas y los Estados cumplan con su deber de defender los derechos humanos. Es por ello que se convocó una primera reunión entre esos distintos actores (sociedad civil, empresas y Estados) en la cual discutieron los resultados sugeridos en la Hoja de Ruta y examinaron otros desafíos y oportunidades particulares en la región. Se espera que con los insumos recibidos el Grupo de Trabajo proceda en la correcta implementación de los Principios Rectores, los cuales constituyen una guía para abordar los desafíos de las empresas en el cumplimiento de los derechos humanos.

Esta reunión fue, en cierto modo, excepcional, pues se encontraban representantes de los actores económicos, de los Estados y de las diversas comisiones de la sociedad civil, como las organizaciones, los sindicatos y la academia. La confluencia de estos grupos en función de la implementación de una agenda por los derechos humanos se hizo primordial, en especial, en un contexto en el cual la violación de derechos por parte de empresas en la región  ha sido sistemática.

En ese sentido, la conversación promovió la creación de lazos de confianza entre las partes, con el objetivo de identificar y fortalecer sus capacidades para la protección de derechos en el marco de la actividad empresarial. Con estos resultados, el Grupo de Trabajo diseñará herramientas de fortalecimiento para que las empresas cumplan con los objetivos propuestos hacia 2030. Esto se pudo concluir del encuentro:

1. Propiciar diálogos entre distintos actores es esencial, pues de ese modo se crearán lazos de confianza, existirán incentivos para impedir la violación de derechos humanos y se fortalecerá el acceso a la justicia cuando se hayan cometido crímenes.

2. Debe haber mejor y mayor cooperación internacional en el apoyo a la implementación de los Principios Rectores.

3. Cuando la labor de las empresas afecte gravemente a ciertas comunidades, se deben activar mecanismos urgentes para repararlas. La reparación integral es fundamental y debe  ser efectuada a través de un enfoque interseccional.

4. Entre la diversidad de actores, no se debe perder el foco de las personas afectadas por las actuaciones de las empresas; ellas son las protagonistas de estos Principios.

5. La debida diligencia debe ser parte integral del modelo de negocios de las empresas.

6. Por último, se abordó la importancia del acceso a la información sobre buenas prácticas, con el objetivo de mejorar el trabajo de evaluación y monitoreo por parte del grupo de trabajo.


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