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La Constitución de 1991 ofrece mecanismos de participación directa (como los cabildos abiertos) que han sido esporádicamente utilizados por los ciudadanos en los distintos niveles territoriales. | EFE

Universidades y academia proponemos democracia local frente a la crisis

Más de 300 académicos y académicas, estudiantes y centros de investigación proponemos la reactivación de los espacios de democracia local para discutir y tomar decisiones sobre la situación actual de Colombia, que pueda articularse con las discusiones del orden nacional.

Por: May 16, 2021

Un grupo de más de 300 académicos y académicas, estudiantes y centros de investigación planteamos una propuesta para que la movilización política que atraviesa Colombia conduzca a una profundización de nuestra débil democracia, y no a una regresión autoritaria.

¿Cómo? La idea es utilizar y fortalecer los espacios de democracia a nivel local para canalizar y tramitar participativamente las demandas de las personas que protestan y articularlas con las negociaciones que a nivel central se desarrollan entre el Gobierno, el Comité del Paro y otros actores.

Estos planteamientos buscan complementar otras propuestas planteadas en el debate público respecto al escalamiento de los derechos humanos y el desescalamiento de  la  violencia,  el  acompañamiento  internacional  en  la  investigación  y  juzgamiento  de  las  violencias y graves violaciones a los derechos humanos que han ocurrido, así como la apertura del  Congreso  de  la  República  como  espacio  de  deliberación  y  toma  de  decisiones  entre  la  ciudadanía en protesta y las instituciones.

Las personas y organizaciones que firmamos consideramos que estas masivas y continuas marchas expresan el clamor de muchos ciudadanos por ser reconocidos como partícipes activos de la vida política y por promover cambios políticos, sociales y económicos que enfrenten los problemas de pobreza, desigualdad y exclusión que caracterizan al país, y que se han ahondado y hecho más visibles con la pandemia. En este contexto, es fundamental encontrar puntos focales de discusión distintos a la violencia que se centren en las políticas que el país necesita para resolver los profundos disensos de la sociedad y mejorar las condiciones de vida de los millones de colombianos que sufren los devastadores efectos de la pobreza, la desigualdad y la exclusión.

¿Qué respalda la propuesta?

La Constitución de 1991 ofrece mecanismos de participación directa (como los cabildos abiertos)  que han sido  esporádicamente utilizados  por  los  ciudadanos  en  los  distintos  niveles territoriales, a los cuales se suman otros escenarios creados por la política pública de víctimas y el posterior proceso de paz (como los consejos territoriales de paz, los comités de  justicia transicional y los consejos de desarrollo rural). La propuesta es que la ciudadanía y los  gobiernos  locales  activen  esos  espacios  para  que  la  ciudadanía  pueda  airear  sus  demandas allí.

¿Cómo hacerla posible?

Para que dichos espacios sean considerados un espacio serio de tramitación de demandas, es preciso que ofrezcan  condiciones  reales de participación  con incidencia en la  toma  de  decisiones  y  transformación  de  las  relaciones  de  poder.  Las decisiones de  carácter  netamente local pueden ser adoptadas directamente por los cabildos abiertos, que deben  contar con reglas claras de participación, toma de decisiones y ejecución de estas, por medio  de presupuestos locales y por las autoridades correspondientes del nivel territorial. Por su parte, las  decisiones  que  escapan  de  las  competencias  de  los  órganos  locales  deben  ser  agregadas y tramitadas como propuestas en los foros de deliberación democrática nacional  o territoriales, a través de audiencias públicas en Asambleas Departamentales y del Congreso.

¿Cuáles son las ventajas?

La  negociación  escalada  territorialmente  tiene  la  virtud  de  lograr  varios  objetivos  importantes  para  la  crisis  actual.  Entre  ellos,  el  reconocimiento  y  la  resolución  de  la diversidad de agravios y actores de las protestas; la institucionalización y legitimación de los  espacios    de  deliberación  democrática  que  han  promovido  las  fuerzas  de  la  protesta;  la  mitigación  de  las  percepciones  de  déficit  de  representación  política  de  las  instituciones  actuales sin negar la legitimidad e importancia de estas y más bien creando puentes y formas  de  articulación  con  ellas;  la  descentralización  de  la  discusión  política  sobre  las  reformas  necesarias  para  construir  paz; y  la  maximización  de  los  beneficios  generados  por  los  mecanismos  de  participación  directa  dotando  a  esta  de  incidencia  y  capacidad  de  transformación en las relaciones de poder.

Encuentre a continuación el comunicado completo y las personas y organizaciones que firman:

Democracia local frente a la crisis_16 mayo 2021

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